Umbral del Cambio

El principio del agradecimiento

El articulo siguiente es unos de los parates de los 7 PRINCIPIOS DE LA RIQUEZA DEL REY SALOMON. Los demás principios los encuentras en el libro LE SECRETO DE LA RIQUEZA DEL REY SALOMON

Agradezco a Dios, al universo, a mis pensamientos por lo que veo, escucho y siento. El agradecer activa mis emociones y apresura mis deseos para materializarlos.

La gratitud se asemeja a las corrientes de aire que puede transformar las ruinosas tormentas del desierto en una simetría inusual. Por esta razón cada mañana que despierto agradezco por la vida, el amor de mis hijos, la paz que surca mi aposento, la túnica que cubre mi cuerpo, el pan en la mesa. Doy gracias por mis ganados y el producto de mis viñas. Agradezco a los reyes por su corona de honra, por los vasallos que acatan ordenes, por los guerreros que mueren en batalla. Agradezco por mis rebaños, por mis campos, por mis frutos, por todos mis pensamientos. Agradecer es el hábito más noble y grandioso que existe para todos los vivientes. Agradezco hasta la más ínfima cosa que utilizo para mis quehaceres.

Agradecer es el arma más poderosa para derrotar a los enemigos de los hombres: la ira, el odio, la venganza, el temor, la duda, la ofensa, el rencor, el resentimiento, el aborrecimiento, la apatía, la discordia, la envidia, la avaricia, el egoísmo, la miseria, la tristeza, la ira, la maledicencia. El agradecer me fortalece y da vigor a mi alma.

Agradecer me eleva como persona, me permite pasar a otro nivel de conocimiento y sabiduría. El agradecimiento por las pequeñas cosas mueve todo el universo hacia la abundancia y la prosperidad. Es un flujo de energía constante que entra y sale, ese doble tránsito de gratitud reside en el equilibrio de la satisfacción vital y nos hace verdaderos hijos del altísimo.

Cada mañana al levantarme, comienzo un nuevo día y tengo el poder de la elección que Dios me dio. Elijo estar de buen humor o elijo ser el peor de los miserables de la tierra. Pero también puedo escoger enfocarme en las buenas actitudes para tener un día único y agradable, mi enfoque está en el agradecimiento por las pequeñas y hermosas cosas que el creador puso a mi disposición para disfrutar la vida. Agradezco por el candelabro que me ofrece la luz, por el aceite para las lámparas, por la levadura, por la paloma del próximo sacrificio, por la provisión de harina, torta de higos y pasas; por el círculo, patrón de la creación, por la flor de la vida; por mi amada que busca mi alma entre todas las doncellas de Jerusalén. Si me enfoco en el agradecimiento, cada día reconforta mi ánimo, mi fuerza, mi energía y mi grandeza.

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Al agradecer por las pequeñas cosas que tengo, el universo me confiará cosas mucho más grandes y cumplirá los anhelos de mi corazón.

Me abstengo de quejarme, la queja anula el agradecimiento, la queja es ofensa al creador, la queja es el camino prefecto hacia la ruina. Si me quejo pierdo la oportunidad de agradecer. Elijo agradecer porque me lleva a la abundancia. Al quejarme por los malos tiempos confronta mi agradecimiento, sabiendo que el techo me cubre de las lluvias o de las tempestades; si me lamento por las arduas jornadas bajo el sol, aminora la pasión de mis labores, si me quejo por las batalles perdidas no puedo ganar la guerra.

Cada vez que me sorprendo quejándome, buscare pequeñas cosas a mi alrededor para agradecer y siempre encuentro muchas.

El agradecimiento me fortalece en la guerra. Me da fuerzas en la batalla y me anima en la desesperanza. Al despertarme agradeciendo al creador por mi vida doy por hecho que he comenzado en buena lid y me da valor para ganar tantas batallas como pueda.

Tomaré el hábito de agradecer porque me lleva delante de los grandes y para estar delante de los grandes debo forjarme buenos hábitos. De los hábitos dependen mis emociones, de mis emociones dependen mis conductas, de mis conductas depende mi carácter, de mi carácter dependen mis frutos y de mis frutos depende vivir cómodamente debajo del sol todos los días de mi vida. Y al agradecer es parte de mis hábitos.

El hábito de gratitud me induce al amor y amar es parte de mis sentimientos. Agradezco al Señor Dios por darme la vida todos los días, agradezco a mi linaje por compartir sus bendiciones conmigo, agradezco a la doncella por entregarme sus besos y sus amores. Agradezco a los hijos de Levi porque me enseñan sabiduría y su conexión con el creador, agradezco al ciervo y a la gacela porque hay viandas en mi mesa, agradezco al guerrero porque entrega su vida en la batalla.

El hábito comienza en el primer día, este se repite en el siguiente día, y vuelve a repetirse por los siguientes días. Haré de la gratitud un hábito, lo repetiré durante veintiuna puestas de sol y veintiuna lunas, de este tiempo en adelante solo lo haré mecánicamente como los quiciales de las puertas del templo, lo haré sin mayor esfuerzo.

Así como las ovejas se contagian de la peste en el campo de David, contagio a mis semejantes por cada momento de agradecimiento permitiendo acceder a un estado colmado de abundancia.

Al despertarme con el alba, agradezco a Yahvé Dios por disfrutar de un nuevo día. Agradezco por el agua que vienen de los montes de Galaad. Agradezco por el pan que hay en mi mesa que procede de las viñas de En-Gadi. Agradezco por el fruto de la vida que perturba mi alma y mi voluntad.

Agradezco por las bendiciones del cielo por que aumentan la productividad de mis viñedos, por la lluvia, la nieve, las puestas de sol, la noche, las estrellas, por la osa, el orión y las pleyades.

Apartes del libro EL SECRETO DE LA RIQUEZA DEL REY SALOMON. Es uno de los principios de la prosperidad y la riqueza. Son Siete principios que lo puedes aplicar a tu propia vida para obtener un cambio sorprendente y todos se encuentran en este libro, lo puedes llevar ahora mismo. Lo puedes hacer através de esta pagina o lo encuentras en Amazón, como libro digital o E-book.

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