Umbral del Cambio

El efecto ganador del politico corrupto

Mi hija cursa décimo grado y siempre implora por ayuda con sus tareas, esta vez me pidió que le hiciera un ensayo acerca de un video que aparece en Youtube sobre la corrupción política. Tenía que presentar el ensayo para la materia de democracia.

Déjeme decir algo al respecto, no conozco su profesor, pero si se cuáles son sus ideología por el simple hecho de haber escogido este video para realizar un escrito, teniendo en cuenta que en días anteriores habían analizado una caricatura de un periódico nacional sobre la corrupción, que por cierto adivinen quien le ayudó a esta crítica!

Siempre les ayudo con sus tareas a mis hijos, quizás por que andan atareados, tal vez porque hay tareas que ignoro los aprendizajes que ellos pueden tener. Siempre pienso en mi propia educación, muchos de los aprendizajes de la escuela no me han ayudado a lograr mis sueños, mucho conocimiento pero cero crecimiento y desarrollo personal.

La educación de hoy parecen un dinosaurio, el modelo educativo desde hace doscientos años no ha cambiado, de esta manera mantienen al pueblo en la ignorancia para poder dominarlo.

Bueno, volviendo al tema, en primer lugar el video son sátiras al gobierno de turno y a la corrupción. Es la apreciación de un internauta que recopila imágenes y videos que las noticias publican, pero me pregunto ¿Qué aprenden los alumnos analizando la corrupción de su país? ¿Eso les sirve para alcanzar sus objetivos profesionales? o ¿Para que el alumno crezca con paradigmas y creencias que el gobierno funciona mediante la corrupción? Un video fuera de contexto. Se ve la pobreza mental para analizar un flagelo que azota a un país y al mundo.

Un pueblo educado se sobrepone a la corrupción. Pero entonces ¿Por qué los más educados son corruptos? Si el pueblo se educa ya no es ignorante y el corrupto teme y deja de ser corrupto. Pero cuando el pueblo es ignorante y el educado se corrompe, el pueblo ignora la corrupción, se da cuenta pero como no tiene poder no puede hacer nada.

Este es el ensayo que le ayudé a escribir a mi hija para presentarlo a su profesor de democracia.

¿Qué es política? Es la ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados.

Las personas que gobiernan un estado no quieren ser corruptas y de hecho sus intenciones son buenas, quieren trabajar realmente por el pueblo, por su comunidad; les duele que los gobernantes de turno usurpen los recursos que son del pueblo en beneficio propio.

Entonces ¿Por qué los políticos tienen fama de ser corruptos?

Analicemos por que sucede esto.

Cuando el líder tiene el deseo de incursionar en la política con el fin de ayudar a una comunidad, sus intenciones son buenas y sinceras, pero la fragilidad y el deseo de éxito, de seguir creciendo los hace sentir bien, eso es el efecto ganador. Pero el efecto ganador domina al posible político porque puede mostrar la faceta más dañina. Siempre quieren ganar a toda costa, incluso por encima de la comunidad o de su propia familia.

El efecto ganador los hace sentir bien, es como una mini dosis de cocaína, es como una droga, repiten lo que les hace sentir bien no importa de qué forma lo hagan.

Al ganar una vez probablemente vuelvan a ganar en el futuro, así se anticipan a la recompensa. El político no se centra en las amenazas, se centra en las posibilidades de recompensa futura, la mente del político está centrada en ganar a toda costa e ignora el riesgo, sin importar por encima de quien y de que pueda hacerlo.

Una de las cosas que más nos gusta a los seres humanos es ganar, ya sea jugando a ser cazadores, jugando al póker o enamorando a alguien, llegando a la luna o metiéndose en líos.

El ansia de competir y ganar ha sido el motor que hace al político ser como es, este impulso los hace caminar en una hoja de doble filo, por un lado colabora con los demás, les ayuda a tramitar recursos para arreglar la calle, el parque, su casa. Por el otro, es egoísta, busca el beneficio personal, entre ambos extremos intenta mantener un difícil equilibrio; sin embargo, la lucha constante entre el ángel y demonio, tiene su origen en una simple cuestión psicológica. Cada vez que gana, la bioquímica cambia, segrega la hormona de la testosterona, esta a su vez hace que aumente los niveles de dopamina, un neurotransmisor que activa los circuitos neuronales con el que se elaboran nuevos planes objetivos y estrategias.

Ganar hace que se prepare para volver a ganar, además la dopamina activa su circuito de recompensa, en el centro donde siente placer y que lo motiva a repetir. Si roba una vez lo vuelve hacer porque eso lo motiva a ganar y lo hace sentir bien porque tiene dinero fácil. Con poco esfuerzo.

Los receptores de testosterona aumentan en número y la próxima vez la experiencia será más gratificante. El éxito es como una droga, los hace sentir bien como lo hemos dicho, elimina miedos y ansiedad, lo obliga a ganar más la próxima vez a costa de lo que sea.

Aquí aparece la otra cara de la moneda, cuando lleva mucho tiempo ganando, el cerebro corre el riesgo de intoxicarse, hay un exceso de testosterona y dopamina, puede hacer que el político se obsesione con seguir ganando, la búsqueda de placer se vuelve crónica, ya no interesa sus objetivos iniciales de ayudar a la comunidad y podría aumentar el egocentrismo y reducir la empatía, dejaríamos de estar conectados con las personas que les rodea, incluso pueden olvidar que estuvieron a su lado y que votaron por él.

Podría engancharse con el éxito, el triunfo, la sensación de poder. Algunos políticos se acostumbran a tener puestos altos y podrían mostrar la tendencia a hacer trampas y ser corruptos, podrían ser poco críticos con ellos mismos.

Los experimentos así lo indican, el estudio de la bioquímica del cerebro señala que efectivamente el poder corrompe, esta adición afecta a miles de personas en el mundo y algunos de ellos tendrían en sus manos el destino de otros millones de personas.

Donde hay un cerebro, allí puede estar latente la corrupción, sea en menor o mayor grado, no importa credo, religión o raza, simplemente es un sistema neuronal con bioquímicos actuando en determinadas circunstancias, cuando la oportunidad lo amerite. La ocasión hace al ladrón reza el dicho popular.

En conclusión, la corrupción nunca se acabará. No es que sea pesimista, es que solo basta conocer cómo funciona el cerebro del hombre para determinar esto. Suficiente testosterona y dopamina fluyendo por el torrente sanguíneo haciendo hombres deseosos de poder. Las políticas anticorrupción serán inútiles, los mismos creadores de estas políticas son los mismos corruptos, por eso los menos educados son los más vulnerables a creer que se está haciendo algo.

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