Umbral del Cambio

Las cinco formas de orar

Tomado de: “The five modes of prayer” de Gregg Braden

Me llamó la atención de las cinco formas de orar de las que habla Gregg Braden, científico Norteamericano.

Quiero tratar este tema de acuerdo a mi propia experiencia basado en las investigaciones del cientifico Gregg Braden

Como conocedor de la oración aprendida en mi trayectoria de la religión cristiana, la religión que mis padres me enseñaron. Sinceramente puedo decir que durante mis cuarenta y tantos años no aprendí a orar, lo siento mucho por los tantos lideres religiosos que no se ocuparon de enseñarlo como era, quizás ellos lo aprendieron de otros, generación tras generación. Quizás lo aprendido lo repetían como loros sin ocuparse si era lo correcto o no.

Encontré en mis memorias, aquellos que entre más alto alzaran su voz, más lograban la atención de Dios. Algunos recitan de memoria Filipenses 4:6 “No se afanen por nada; Oren y supliquen con acción de gracias, y sus peticiones llegaran delante de Dios”. La palabra “súplica”, se asociaba, que entre más alto se vociferara, la respuesta a mi petición se materializaba.

Ahora comprendo que Dios también contesta en el silencio y es aún más efectiva esta oración.

Otros mezclan los diferentes tipos de oración, creando un desenfoque para conseguir el objetivo concreto de lo que se quiere lograr. Cuando nos enfocamos en el pedido o en lo que queremos es más fácil y rápido que la oración sea contestada.

PERO...¿QUE ES ORAR?.

Orar, según el diccionario es ponerse mental y animicamente ante la presencia de una divinidad. Orar también es pronuciar un discurso. ORar es establecer una comunicación directa entre Dios el hombre, debemos entregar efectivamente el mensaje que deseamos, si sabemos comunicarnos eficazmente logramos respuesta al mensaje enviado.

Cuando digo orar no hablo desde el punto de vista de ninguna religión o credo, sino del ser espiritual que todo hombre posee.

No juzgo a ninguna religión por desconocer la forma efectiva de orar, porque no tengo la capacidad y la autoridad de hacerlo. Más bien, lo que hago es enseñarlo, como orar efectivamente, y lo mejor que encontré en las investigaciones que ha hecho Braden y como la ciencia ha clasificado la mejor forma de orar.

LAS CINCO FORMAS DE ORAR.

El primero, es la oración informal o coloquial por ejemplo “Dios quiero llegar pronto al trabajo, te prometo que mañana madrugaré más”. “Dios quiero que mi hijo este bien, gracias” Este puede ser corto o largo como sea posible.

El segundo es el modo de oración de petición en el cual realizamos un pedido a Dios. “Dios ayúdame en esta situación crítica” “Por favor, señor pido que sane a mi mamá que está enferma”, aquí puede ser más explícito o explicita en el pedido, detalles de lo que el enfermo tiene, que órgano está afectado y que puede aprender de la enfermedad. Las siguientes oraciones de petición, del mismo pedido, no es necesario repetir la solicitud, sino agradecerlo porque ha sido contestada la petición, hasta que se materialice.

El tercer modo de oración es la oración ritualista: está oración son de alabanzas. “Mi buen Dios te alabo porque estás siempre a mi lado”, “Alabado Dios, aleluya, te bendigo y te amo” “Dios poderoso, grande en misericordia” El rey David quien escribió los salmos, derrochaba mucha oración ritualista para dirigirse a su Dios.

En la cuarta oración no hay palabras, se trata de una oración meditativa. Adoramos a Dios en el silencio. Algunos no están de acuerdo con este tipo de oración, ni siquiera la llaman oración.

Lo que había aprendido y como lo dije antes, entre más ruido se hiciera, la oración era escuchada, pareciese que Dios se hiciera sordo a nuestras plegarias. Alguien me dijo que a Dios le gustaba que le rogáramos, recitándome los escritos de la carta de San Pablo a los Filipenses “pedir a Dios con oración y ruegos”.

Esta cuarta forma de orar, la oración meditativa, los religiosos creen que esta hace parte de las meditaciones orientales y la satanizan. Lo que si puedo afirmar es que en el silencio Dios habla mucho más, porque entramos en conciencia de lo que es la naturaleza de Dios y su grandeza.

Los pensamientos emanan energía hacia el universo, hacia el campo cuántico y regresan materializando todo lo que pensamos, Dios está presente en el universo.

EL QUINTO MODO DE ORAR.

Se recalca esta forma de orar, debido a que es la más efectiva y precisa de todas.

Este modo de orar no está escrito en estas modalidades. Este método lo describe la física cuántica. Un método basado en el sentimiento. Debemos sentir como si la oración hubiese sido contestada. En ese sentimiento le hablamos a las fuerzas de la creación (a Dios) permitiéndole respondernos en el campo de conciencia, en la mente de Dios, nos responde a lo que sentimos en nuestros corazones. Sentimos confianza porque la oración ha sido respondida. San pablo les escribió a los Hebreos y les recordaba “Miren las generaciones antiguas, tenían mucha fe que murieron todos éstos sin haber recibido las promesas; pero las miraban de lejos, y creyéndolas, abrazándolas y sintiéndolas; como si ya fueran” y agrego: se enfocaban en la promesa, pensaban en su proyecto todo el tiempo, enviaban información al campo cuántico, a Dios creador.

A diferencia de “rogarle” a Dios por la paz en el mundo, por ejemplo decir “Dios trae la paz al mundo”, con el quinto modo de orar, debemos sentir la paz del mundo, como si participáramos de ella, como dice Braden, que si sentimos paz en el mundo y salud en las personas que amamos, le damos poder al sentimiento para que se refleje como un espejo, operando el cambio en nuestra vidas.

Si pides para que haya lluvia, como oración de petición. Mejor sería que sintieras la lluvia, olieras a tierra mojada, sintieras que el agua que cae en tu cabeza, escuchara las gotas de lluvia, involucra todos los sentidos en este modo de orar.

“Dios llama las cosas que no son como si ya existieran”. Romanos 4:17. “Porque saben que un día se materializarán. Como lo fue Abraham, que creyó ser padres de muchas gentes y lo fue. Eso es tener fe”. este es el nivel de conciencia superior, esta es la quinta forma de orar

Se hizo un experimento, en los años 70, en 24 ciudades de EU. Las personas participantes se entrenaron para que evocaran sentimientos de paz de manera específica. Cada ciudad tenía una población mayor a 10 mil habitantes. Estos estudios están documentados.

En el tiempo que las personas estaban sintiendo la paz, en la ciudad se registró un descenso del crimen, crímenes violentos, accidentes de tráfico, peleas, accidentes de trabajo. De otro lado el mercado de acciones subió cuando experimentaron este sentimiento. Cuando se detuvo el experimento las estadísticas revirtieron. En 1988 otro experimento se llevó a cabo y fue documentado en el Journal Conflict Resolution llamado proyecto internacional de la paz en medio oriente. Durante la guerra entre Israel y el Líbano a finales de los 80 se buscó personas para que sintieran esa paz en diferentes localidades. Cuando los grupos de personas pensaban en paz las actividades terroristas bajaban, lo hicieron diferentes momentos del día de la semana o meses. Cuando se terminó el experimento se analizó lo siguiente: cuando un número de personas comienzan a sentir esa paz, el efecto se desplaza más allá de donde estaban reunidos, según las mediciones se pudo determinar el número de personas que se requieren para que este efecto se ponga en movimiento . Se determinó la siguiente fórmula: "La raíz cuadrada del 1% del total de la población de influencia".

Por ejemplo en una ciudad de 1 millón de habitantes, toma el 1% de un millón y luego calcula la raíz cuadrada de ese 1%. El resultado es el número de personas que se necesitan para generar el efecto. En una ciudad de un millón de personas solo se necesitan 100, para ponerse en sintonía y lograr que la conciencia universal afecte la materia.

Por esta razón Jesús sentenció “Si dos o tres se reúnen en mi nombre y piden lo que quieran, lo que pida será hecho”

www.000webhost.com